
Hola.
Sé que la foto no se vé muy bien,pero aquí esta el mesón dónde trabajo.En realidad trabajo para la empresa Osborne,con sus jamones y sus vinos,además de una cocina variada tanto en tapas de salmorejo como tostas de toda clase.
En fín que por comer y beber no será ya que tienen una amplia carta en las dos vertientes.
En cuanto a mi trabajo aparte de ir vestida como un pinguino,solo puedo deciros que mis horarios son salvajes y que el trabajo en sí es agotador.
La primera semana que entré a trabajar después de mi año sabatico rascandome la ingle fue para echarse a llorar.
El trato que rebicí de mis compañeros no fue nada agradable,excepto solo de dos personas un chico que acababa de llegar solo 15 dís antes que yo y mi compañero J,gay y bastante humano dentro de lo que se mueve en la hostelería.
Evidentemente,tuve que hacer de tripas corazón y allí continuo,no por fortaleza personal,si nó más bien por cabezonería...Yo tengo más huevos que el toro de osborne cuando hace falta y las mamarrachas me las como con el tiempo,como ha sucedido en este caso,así que en estos momentos puedo decir que trabajo tranquila,ellos me han dejado en paz,me respetan y yo les miro de soslayo y por supuesto hago mi trabajo lo que puedo,pero sé quienes son mis amigos allí dentro.
He pensado en contaros mis batallitas pero para qué?.
Lo mejor es que os vaya contando la gente tán interesante que pasa por el mesón,las conversaciones alucinantes que mantengo con algunos clientes y sobre todo la de amigos del mundo de la farandula que estoy haciendo...Y es que a veces creo que decidí escoger este trabajo porque en el fondo aún tengo esperanza en el ser humano,con todo lo que ello conlleva.
Lo peor del mesón...Las dependientas del Corte Inglés del mesón,a la hora del café!!.
Muerte al Corte Inglés y a toda mamarracha con sus tintes rubios de postín!!.