miércoles, 30 de enero de 2013

Qué tiempos aquellos.

Hola. Supongo que os preguntareis qué hacen los quesitos miny babybel en mi blog, pues muy sencillo. Hoy en el trabajo una compañera ha traído estos quesitos en nuestro descanso para hacer un pequeño aperitivo,(hay que ver lo que sale de los descansos mañaneros entre amigas) al ver lo que mi compañera (guapa como ella sola) ha traído me ha embargado la nostalgia y es que cuanto mas años cumple una mas fácil es la lagrima y las batallitas de la niñez, como ya os he contado en repetidas ocasiones en mi familia la vena fantástica ha estado siempre muy desarrollada (y eso que no tenemos Antoñitas, pero si muchas fantásticas)y mi hermana y yo ( mi hermana la poeta y yo la camorrista)con el envoltorio rojo nos hacíamos chicles. -¡Chicles!y eso ¿cómo es posible?. Pues muy fácil señores, se coge un trozo del envoltorio se echa a la boca y ¡ale! a masticar así hasta que ya después de cierto tiempo (y sin que te pille tu madre, que esto ya es un logro)empiezas a notar un saborcillo a cerumen como muy empalagoso, como si acercas tu lengua a una vela y la chupas ¡lo mismo!. Pues lo dicho decides dejar de masticar mas que nada porque tus dientes se van tornando rojos y mas rojos hasta que pareces un vampiro recién cenado. No hace falta decir que aquí es cuando nos pillaba mi madre y como era de remedios caseros y claro no vaya a ser que las niñas se hayan intoxicado nos hacía una lavativa y aquí voy a parar de contar (por vuestro bien). Besos.

2 comentarios:

Insonrible dijo...

Esto creo que ya lo comentamos por aquí. Pero sí, fue el inicio de la saga Crespúsculo.

Silvia López dijo...

Freaky!